Pancho Jaime, La mamá Rock.

Dictadura democrática, León Febres Cordero y voces de revuelta (Pancho Jaime).
La libre expresión es un derecho fundamental de las sociedades, y no puede ser limitado por ningún organismo privado mucho menos por el aparato estatal, aquí radica el problema, la coerción y persecución en contra de las personas que reclaman este derecho y trabajan por la verdad .
El caso Pancho Jaime, es de vital importancia para la historia de la comunicación en  Ecuador, su revista marco un hito en la prensa Guayaquileña, a pesar de que la historia oficial ignore este hecho, es necesario recordar a uno de los próceres de la comunicación cuando Ecuador vivía sus peores días.
La libre expresión durante uno de los episodios más negros de Latinoamérica, las dictaduras es el contexto de esta parte de la historia. A pesar de que Ecuador no vivió con fuerza las represiones del aparato estatal como en Argentina, Nicaragua y Chile, si sufrió limitaciones en el gobierno de León Febres Cordero (PSC), en este trabajo la conceptualizaremos como la dictadura democrática.
La conexión con la historia oficial va ligada con las dictaduras y los movimientos insurgentes que nacieron en contra de estas. 
El interés de este tema radica en dos aristas, en primera instancia, el tema esta correlacionado directamente con nuestra carrera, la comunicación y por otra parte, el tema de revueltas y voces de libertad en contra de la opresión, es un episodio de Latinoamérica y Ecuador, que merece ser contado.
 Dar a conocer la historia de una de las revistas más controversiales del Ecuador, la revista Censura de Pancho Jaime.
Concientizar a la población ecuatoriana, sobre las luchas que se labraron por un estado libre y democrático, para mantener esta paz y que nadie atente a la libertad de los pueblos.
Incentivar a colectivos de jóvenes a realizar proyectos similares en los ámbitos culturales insurgentes.
Recopilaremos varios documentos del periodo  presidencial desde (1984-1992), ampliaremos esta información apoyados en trabajos y momentos históricos relacionados con el tema, y para finalizar aportaremos nuestro conocimiento.
Contaremos esta parte de la historia con un contraste entre la dictadura y las voces de libertad, pero nos enfocaremos directamente en Pancho Jaime y su revista.
Las fuentes serán redactadas y verificadas, se realizara un contraste antes de su utilización en el texto.

El historiador Juan Paz y Miño afirma que desde 1979 no ha existido otra época más atentatoria contra la prensa nacional que la que se vivió bajo el gobierno de Febres-Cordero. Hubo persecuciones, clausura de medios y varios casos en los que se atentó contra periodistas ecuatorianos,37 medios de comunicación fueron clausurados por varias razones: entre ellos las radios Atalaya, CRE, Huancavelica, Democracia, Dinámica, Victoria, Tarqui, El Sol, Éxito, Sideral, Bolívar y Cristal. Además, alguien disparó contra el vehículo en el que viajaba el gerente de radio Éxito, José Rodríguez Santander, y el periodista Pancho Jaime fue detenido, torturado y encarcelado.
Un caso fue en mayo de 1985, usando una resolución administrativa, el régimen impidió que canal 5 Ortel salga al aire, pese a que había cumplido todos los requisitos legales. Los periodistas Andrés Carrión, Polo Barriga y otros eran los impulsores del canal. Otro caso ocurrió en junio de 1986, con el periodista Diego Oquendo, de Gama visión, quien fue separado de su cargo de Jefe de Noticias, según su propia versión, por presiones del Jefe de Estado. A raíz de ese hecho, en octubre de ese año, la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión (AER) realizó la denominada ‘Cadena del Silencio’, en rechazo a la violación cometida a la libertad de expresión por parte del Poder Ejecutivo.
“Hubo una división en los medios de comunicación, se generó un sector muy de oposición, liderado por el diario Hoy de Quito. Febres-Cordero le pasó la cuenta en publicidad”, señala Fernando López, ex decano de la Facultad de Comunicación Social de Quito e historiador.
El catedrático recuerda también que Xavier Alvarado Roca, accionista de Ecuavisa, fue allegado a Febres-Cordero, aunque después entraron en conflicto. Asegura que muchos políticos y empresarios que eran propietarios de medios de comunicación apoyaron las políticas económicas neoliberales implementadas, por eso, algunos medios de prensa perdieron credibilidad frente a la ciudadanía. (El Telégrafo )
La revista de humor Pancho Jaime se suscitó en los años ochenta justo en el periodo pos dictadura, en el cual la nueva democracia empezaba a rearmarse bajo la influencia de los diferentes ejes que moldean nuestra política: Costa-Sierra, derecha-izquierda, plutocracia-pobres y clase media, empresarios-intelectuales. En esa tensión predominaban las individualidades que marcaron la época y que se sucedieron como Presidentes: Roldós, Hurtado, León Febres Cordero, Borja y Abdalá. Representaban un enfoque de vida en la sociedad donde ponían en manifiesto las diferencias socioculturales de sus respectivos entornos, desde los que emergen unos códigos de comportamiento.
La perspectiva, de  Pancho Jaime –o PJ, como muchos lo llamaban- inició con su revista con el equivalente local de lo que otros medios satíricos en el mundo infiltraron: irreverencia pura, discusión sin miedos ni concesiones de todos los asuntos y personajes públicos, desde unos lenguajes e iconografías extremos, que en su momento fueron calificados como soeces, vulgares, blasfemos, vejatorios y antisistema. El humor satírico encarna las inmundicias de las formas para reírse de todos y de todo porque desde su tosquedad, en palabras del director del The Clinic, “lo suyo es escarbar la herida “que está abierta en la sociedad. (Velazco, 2015) 



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